
En el transcurso de la feria fueron, centenares de personas, Redes locales de semillas y colectivos de diferente índole, las que pudieron disfrutar de las múltiples actividades relacionadas con el uso, venta, conservación y recuperación de las variedades tradicionales, el intercambio de semillas y conocimiento campesino y las muestras de variedades de diversos productos agrícolas.
La feria ha contado con la presencia de la gran mayoría de Redes locales de semillas de la Península, incluida la Rede Portuguesa de Variedades Tradicionais. También asistieron personas provenientes de otras asociaciones y colectivos ligadas a la agroecología y la soberanía alimentaria así como particulares, demostrando como cada día más personas somos conscientes de la necesidad de preservar nuestra biodiversidad agrícola en la finca de los agricultores y en el plato de los consumidores.
El acto central, el que da la autenticidad a la Feria, fue una espectacular exposición de variedades tradicionales e información ligada a ellas, que nos hablan del pasado y, a la vez, anhelamos en el presente: semillas (¡como no!), tomates, manzanas, uvas, peras, ciruelas, melocotones y otros frutos de hueso, un gran surtido de frutos secos, una exposición de libros antiguos de pomología y catálogos de viveros de la primera mitad del Siglo XX y un montón de personas dispuestas a tener una buena conversación en torno al disfrutar de conocimientos y experiencias tradicionales. La ruta se iniciaba en la iglesia de los Escolapios, sala donde se expusieron las frutas, frutos y libros sita en la calle principal de Daroca, y continuaba, en el exterior por la misma avenida, con los puestos de las Redes locales de semillas, una colección enmacetada de variedades tradicionales españolas de olivos y otra de trigos aragoneses, un auténtico lujo ibérico, nunca mejor dicho.

El sábado por la mañana se inauguraron las jornadas con representantes de la Red de Semillas de Aragón y la Red estatal de Semillas “Resembrando e Intercambiando”, así como representantes del Centro de Investigación y Tecnología Alimentaria de Aragón y la Dirección General de Fomento Agroalimentario del Gobierno de Aragón junto a el alcalde de Daroca y el presidente de la Comarca.
A continuación, 3 mesas redondas: una sobre experiencias en la comercialización de semillas de variedades locales, otra acerca de la recuperación de uvas autóctonas y la última sobre experiencias en la recuperación de cultivos leñosos frutales. En unas y otras se pusieron de manifiesto numerosas acciones relacionadas con la conservación de dichos cultivos que resultan de gran utilidad e interés como ejemplo para la mayoría de asistentes. También se llevó a cabo un taller basado en la metodología a seguir en la recuperación y recopilación de la sabiduría agrícola. Paralelamente, cerca de 50 personas visitaron el cercano pueblo de Cerveruela, donde se ha creado el primer Banco de Semillas en Aragón en lo que era un palomar en desuso. Hasta allí, se llevan distintas semillas locales para ser conservadas, cultivadas y multiplicadas en las huertas cercanas. Demetrio Saster, de Amayuelas (Palencia) dinamizó allí también una charla sobre Soberanía Alimentaria, biodiversidad y consumo asociado.
Tras la comida siguieron las catas de uvas, vinos y tomates, así como un taller de injerto de frutales. A continuación se dio paso a la charla de José Esquinas, experto en biodiversidad agrícola, miembro de la FAO durante treinta años y precursor del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos. Durante más de dos horas, José Esquinas dejó en evidencia con datos y reflexiones, la tremenda situación de hambruna que viven millones de personas (se calcula, que 40.000 personas mueren diariamente por falta de alimentos) señalando como culpable al sistema depredador en el que nos encontramos inmersos. Frente a ello, hizo un llamamiento a la acción, con un discurso claro, directo y cercano que llenó de motivación a las numerosas personas que le escucharon con atención. Terminamos la jornada con una cena popular y baile que nos ofreció la Asociación de Comerciantes de Daroca.
El domingo se celebró el mercado agroartesano, en el que tanto agricultores como artesanos expusieron distintos productos. Se ofrecieron mermeladas y jabones caseros, cestas y cervezas artesanas, aceites, alimentos de las huertas, olivos, árboles frutales y portainjertos, semillas, azafrán, alcaparras, materiales divulgativos y un largo etcétera. Al final de la mañana se realizó el encuentro de los Sabios Agricultores, en el que salió a relucir la difícil situación que atraviesan los pequeños núcleos rurales frente a la competencia de las grandes e, incluso, pequeñas ciudades a la hora de mantener o fijar su propia población, por la falta de servicios y oportunidades de vida, sin ninguna duda una de las principales causas indirectas de erosión de la sabiduría popular y de la riqueza genética agrícola de siempre. Especialmente emotivo fue el testimonio de José Antonio Lavilla afirmando que las cosas llegan a estar tan mal en los pueblos que los padres llegan a desear que sus hijos se marchen, la mayoría de las veces, para siempre. La clausura de la Feria concluyó con una degustación popular de productos aragoneses, la guinda de unas jornadas que, a pesar de la improvisación provocada por la decisión de hacer la Feria “en la calle” resultaron llenas de color, diversidad, alegría y ganas de seguir adelante. Hemos de agradecer a las gentes de Daroca y su Comarca, por el hecho de ser sin duda, una gran anfitriona que nos facilitó en todo momento el que las jornadas hayan sido un éxito.
Muchas gracias a todos los que os trasladasteis a Daroca. Ha sido un placer poder compartir con vosotros estos días, culminación de semanas de trabajo que nos han llenado de satisfacción. Un agradecimiento especial a todos los colaboradores, redes locales de semillas y ponentes por su altruismo, destacando por su generosidad con la organización de la Feria junto a los entes públicos por la colaboración y financiación de parte de los gastos generados durante la feria.
Una mención especial a nuestros Sabios José Sáez-Benito y José Antonio Lavilla, por el empeño que pusieron en decirnos cosas importantes y, sobre todo a alguien que, por su condición humilde, a pesar de ser el causante principal de nuestra elección de Daroca como sede de ésta Feria, no pudo participar con el protagonismo que merecía en la misma y que merece todo nuestra consideración y reconocimiento como pionero que fue, aún activo, a pesar de su edad, en la conservación, con mayúsculas, de las variedades tradicionales de frutales y hortícolas más importantes de ésta, antaño, rica zona de producción hortofrutícola del Jiloca: Mariano Pablo. Nuestro máximo reconocimiento para él y el deseo de que nuestro reconocimiento hacia él sea, también, compartido por sus amigos, convecinos y autoridades locales. ¡Va por ti, Mariano!
Solo queda desearnos entre todos que, en los meses venideros, podamos sacar el máximo provecho a las horas pasadas aquí en Daroca y que podamos reencontrarnos al año que viene en la próxima XIV Feria Estatal de la Biodiversidad Agrícola….
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